Esto es lo que hace poco me comentaba un cliente sobre lo que le dijo otro cliente.
Guau! ¿Qué se puede decir cuando te sueltan algo así? ¿Cómo puede uno sujetarse a la silla para no saltar por la ventana?
Como mínimo te hace pensar en lo poco que le debió servir a ese pobre cliente hacer ese test de usabilidad.
O en lo poco agradable que le resultó que le demostraran que había cosas que no funcionaban y que debería cambiar.
O en la poca habilidad de quienes se lo hicieron para contagiarle la necesidad de probar con usuarios reales, observarles y tenerles en cuenta todo el rato para crear cosas que de verdad les sirvan de algo.
Pfff…vete a saber.
Me da que hay muchos más que entienden los test como una de esas vacunas que uno se pone sólo una vez en la vida.